944 CÓRDOBA ISLÁMICA, QURTUBA

                    
CÓRDOBA ISLÁMICA, QURTUBA

Se podría decir que las ciudades son como los seres vivos, o como las civilizaciones, porque nacen, crecen, llegan a su plenitud y luego decaen. A veces,  reviven, y quieren nuevas explicaciones desde su memoria la identidad. Conforman una nueva geografia  sobre el Patrimonio Cultural que plantean itinerarios de vida con memoria.


 
Córdoba tuvo su edad dorada en el siglo X como capital de Al Ándalus, y con ello presenta una época de gran esplendor. que la convierte en una de las ciudades más importantes del mundo. Entonces fue ejemplo a imitar por otros muchos reinos y ciudades, así como foco de atracción para quiénes querían conocer lo más excelso del conocimiento, la ciencia, el arte y la cultura. Cierto que Qurtuba no surge de la nada. Se produce una transición entre la época visigótica, y por lo tanto de herencia romana y cristiana, y la época islámica, salpicada de mutuas influencias y de momentos en que todo se iba superponiendo. Fue entre 716 y 717

 Stanley G. Payne nos dice que “En dimensiones, servicios, cultura y economía, la Córdoba del califato no tenía rivales en Europa occidental, y en Oriente solo Constantinopla podía parangonársele”. 

 Roswita von Ganderheim que decía de Córdoba: “Joya brillante del mundo, ciudad nueva y magnífica, orgullosa de su fuerza, celebrada por sus delicias, resplandeciente por la plena posesión de todos los bienes”. 

Ya en el siglo IX, Eulogio: “Córdoba, en otro tiempo patricia, es hoy bajo las riendas de Abd al-Rahman la floreciente capital del reino árabe, exaltada hasta la cumbre misma de la gloria. La ha sublimado con honores y ha extendido su fama por doquier, la ha enriquecido sobremanera y la ha convertido en un paraíso terrenal”.

" Dice el historiador musulmán argelino al-Maqqari (1591-1634) que la ciudad andalusí de Córdoba, en el siglo X, era una ciudad civilizada no inferior a Bagdag y Constantinopla. En esa época,  en la urbe que se alzaba en la orilla norte del Guadalquivir, había un población de casi un millón de almas (hoy apenas alcanza los 300 mil y no es ni la sombra de lo que fue) encerrados en un perímetro que medía doce kilómetros y en 21 arrabales; con 471 mezquitas, 600 baños públicos, 213.000 casas de clase media y obrera, 60.000 residencias oficiales y aristócratas y 4.000 tiendas y comercios en una superficie de 2.690 hectáreas, Un artístico puente cruzaba el río, que aún lleva su nombre árabe (wadi al-kabir: “el río grande”), y en ambos lados se extendían los barrios de la dominante población musulmana: árabes y bereberes de Africa, muladíes (descendientes de los godos conversos al Islam), comunidades de judíos sefardíes, cristianos arrianos  y católicos (mozárabes), eslavos y bizantinos del este de Europa. Las calles estaban empedradas y alumbradas de noche. Se podían andar quince kilómetros a la luz de los faroles callejeros junto a una serie ininterrumpida de edificios"

" La ciudad más grande de al-Andalus es Córdoba, que no tiene su equivalencia en todo el Magreb, más que en la Alta Mesopotamia, Siria o Egipto, por la cifra de población, la extensión de su superficie, el granespacio ocupado por los mercados, la limpieza de los lugares, la arquitectura de las mezquitas, el gran número de baños y alhondigas) (al-fundaq). Varios viajeros originarios de esta ciudad, que han visitado Bagdad, dicen que ella equivale a uno de los barrios de la ciudad mesopotámica.

Su señor (sahiba-ha), Abd al-Rahmm ibn Muhammad, fundó al Oeste de Córdoba una ciudad que llamó al-Zahra, sobre el pie de una montaña rocosa intacta, llamada Yabal Baltas: él trazó allí mercados,hizo construir baños, caravasares, alcázares, jardines(al-mutanazah); invitó al pueblo ansioso a vivir allí ordenando promulgar por al-Andalus la proclama siguiente: ' Quien quiera construir una casa o elegir un local de habitación próximo al soberano recibirá una prima de 400 dírhemes^' Un río de gente se apresuró a edificar; los edificios se hicieron densos y la popularidad de esta ciudad adquirió proporciones, hasta el punto de que las casas formaban una línea continua entre Córdoba y Zahra*^^. El príncipe transportó allí su tesoro, su registro (diwm), la prisión, sus depósitos y sus aprovisionamientos. Todo esto ha sido trasladado y vuelto a traer a Córdoba, porque los Omeyas tuvieron temores infundados sobre esta ciudad, y porque adquirieron mal presagio de los hombres que allí murieron y del pillaje de todos sus aprovisionamientos.



 La aparición de nuevos fuentes históricas  y las continuas excavaciones  arqueológicas realizadas  en los últimos años justifican una ueva visión de Córdoba bajo el Islam.

La entrada de elementos beréberes y árabes portadores del Islam y de formas de vida orientales en la ciudad de la Bética iba a crear las circunstancias propicias para un cambio profundo de la deteriorada
Corduba.

Cuando los musulmanes conquistan Córdoba se encuentran que los ruinosos edificios romanos y visigodos están siendo utilizados por los cristianos


Los musulmanes cuando conquistan Córdoba por pacto tras un breve asalto a sus centros de poder, dejan estos edificios en poder de los cristianos y se establecen no solo en el interior de la medina, convirtiendo las iglesias en mezquitas, sino también en los espacios abiertos que circundan el recinto amurallado de la medina y en los palacios abandonados por los visigodos que huyeron o murieron en la conquista de la ciudad, que eran propiedad del estado visigodo,

La ciudad que encuentren los musulmanes a su llegada y sobre la que intervendrán sin alterar significativamente los centros de poder, estableciendo en esta misma zona tanto su centro religioso (la Mezquita Aljama) como político (el palacio de los gobernantes, primero valíes, luego emires y más tarde califas).

 Cuando los musulmanes conquistan Córdoba  se encuentran pues con un núcleo urbano amurallado que para ellos será la al-madina en los sucesivo: y varios arrabales unos al otro lado delrío. Secunda y Tercios y otros a este lado formados todos en torno de antiguos vicos (vici) romanos, monasterios, e iglesias situados a extramuros. En el lado occidental ese sitúan el arrabal de los Pergamineros formado alrededor de la basílica de San Acisclo y en la parte oriental en la calzada romana que salía por la Puerta de Hierro de la almedina hacia el Este, el arrabal de la Torre, donde se ubica la basflica de los Tres Santos ( luego iglesia de San Pedro).

La primera de las intervenciones islámicas se produce durante el valiato, cuando se crea la que será rauda (o cementerio) real. Con el primer emir, Abd al-Rahman I, la actividad se intensifica: reconstruye  las murallas y el palacio del gobernador, ensancha las calles e inicia la Mezquita Aljama en el solar que antes ocupaba la cristiana basílica de San Vicente. Con su sucesor Hisham I se reconstruye el antiguo puente romano y más adelante el emir Abd-Allah hace edificar el pasillo o sabat que comunica el cercano palacio emiral con la mezquita.

El primer crecimiento urbano se realizará durante el siglo VIII, bien hacia la zona septentrional hasta llegar la residencia omeya de al- Rusãfa o, bien hacia poniente desde el arrabal de Balat Mugît (arrabal que aunque fue arrasado en el ,siglo XI volvió a estar habitado en el siglo XII ^i) y hacia el Sur entorn al vicus de Secunda.

Debido a la sublevación del arrabal en tiempos de al-Hakam I el crecimiento por la otra orilla del río queda detenido ciñéndose el crecimiento principalmente hacia el oeste sobre todo con la fundación

de Madinat al-Zahrã" por 'Abd al-Rahman III.
 


Cuando Córdoba musulmana alcanza máximas dimensiones urbanas fue a finales del siglo X cuando, durante el califato de Hisãm II, el hãyib Ibn Abí' 'Ãmir se hizo con todo el poder y mandó construir la ciudad de al-Madínat al-Zahira produciéndose el crecimiento urbano hacia la parte oriental.

 

Sobre la máximas dimensiones urbanas alcanzadas por Córdoba en el siglo X tenemos el testimonio del escritor del siglo XII al-Saqundí escribe:

 "Se dice que estaban tan pobladas las construcciones de Córdoba, al Zahra' y al-Zahira, que se podía caminar por ellas a la luz de las lámparas por espacio de diez millas, sin interrupción alguna." 

Hoy gracias a la excavaciones arqueológicas realizadas con motivo de la construcción de nuevas urbanizaciones tanto al occidente como al oriente del casco histórico, se ha podido comprobar que estas dimensiones que los historiadores daban para la Córdoba de fines del siglo X no eran exageradas..


PARA SABER MÁS, VER:
Antonio Arjona Castro: Hacia una nueva visión histórica de la Córdoba Islámica, Arbor CLXVI, 654 (Junio 2000), 175-190 pp.
 


LA CIUDAD, UN PASEO POR LA CÓRDOBA CALIFAL

El interés por la córdoba islámica solía acabar a inicios del siglo XI, tras la caída del califato omeya y de su megalópolis. Más allá de estas fechas ha sido considerada como una ciudad en progresiva decadencia hasta la definitiva conquista cristiana en 1236.  Sin embargo, en los últimos años la arqueología ha permitido cambiar la concepción de la Córdoba tardoislámica y ha mostrado la existencia de otra expansión urbana en el siglo XII, ahora bajo un nuevo califato: el almohade.


moriscostunez.blogspot.com.es/2010/01/un-paseo-por-la-cordoba-califal.html

 El plano urbana se presenta de forma irregular. No tiene una forma definida, sino que posee una estructura caótica y anárquica, las calles no siguen un orden previo y se presentan desordenadas, siendo con frecuencia estrechas, sinuosas y retorcidas, generando una percepción del espacio similar a un laberinto. Con frecuencia las calles ni siquiera mantienen una misma anchura a lo largo de su recorrido, variando también la altura de los edificios. Todo ello es consecuencia de la no existencia de una planificación pública o regulación en el proceso constructivo. El orden viene dado por el msimo crecimiento de la ciudad o la familia.

El plano surgía, bien de forma natural, producto de un crecimiento orgánico donde la ciudad se adaptaba a la topografía existente; o bien como consecuencia de una forma concreta de concebir la sociedad y la vida familiarEn él  destacan una serie de edificios  y que  realzaron una ciudad objeto de admiración cuya fama trascendía al-Andalus y se extendía por reinos e imperios cercanos y lejanos. 

  La civilización islámica es una civilización urbana, generadora de un modelo urbanístico original y destacado.

La trama urbana de la ciudad presenta una serie de partes.

- La muralla y sus puertas


-En primer lugar la medina, la zona noble de la ciudad, que está amurallada

- Extramuros de la medina se encuentran los arrabales o barrios no amurallados, donde vive la gente humilde. Llegó a haber hasta veinte, de entre los que destacan el arrabal de al-Sarquiyya (hoy Axerquía) al este de la medina, el de al-Garbi (“Algarbe”) al oeste y el de Saqunda (hoy Campo de la Verdad), al sur, luego arrasado por el emir al-Hakam I. 

- La tercera parte está constituida por multitud de almunias, casas de recreo y de explotación agraria de los potentados, situadas en los alrededores de la ciudad, bien en la vega, bien al pie de la sierra. Podían ser tanto de propiedad real, como al-Rusafa, como de propiedad privada.

 Diversos son los tipos de edificios que encontramos en la ciudad islámica, como variadas sus funciones. 

 - La muralla ceñía a la medina y presentaba varias puertas en sus cuatro puntos cardinales, como la Puerta del Puente al sur, la de los Leones al norte, la de Toledo al este o la de Sevilla al oeste.


La medina


Contiene el palacio de los gobernantes Alcázar y la Mezquita Aljama.  


-La principal función es la religiosa, desempeñada por la Mezquita Aljama, que es el centro   neurálgico de la ciudad. Además de esta mezquita principal, existieron otras mezquitas de barrio, de las que al-Maqqari contabilizó más de 3.800. 


-Junto a la Aljama se levanta el Alcázar, de función política. 

-Entre las construcciones de función económica destacan los zocos, las alcaicerías, las alhóndigas, las cecas y el Tiraz. 

- Los zocos son mercados abiertos; no son una construcción sino un conjunto de calles cuyas casas están habitadas por artesanos que tienen el taller y la tienda en su planta baja; se suelen agrupar por oficios cuyo nombre ha dejado huella en algunas calles de la ciudad actual (caldereros, cedaceros...). 

-También dedicadas al comercio estaban las alcaicerías, pero en estas edificaciones se agrupaban distintos establecimientos que ofrecían productos de lujo tales como joyas o tejidos selectos, distribuidos en torno a un patio o galería que por la noche quedaba cerrado e incluso vigilado.

- Las alhóndigas eran alojamientos para comerciantes, que además de habitaciones para sus huéspedes contaban en su planta baja con establos para las bestias de carga y almacenes para las mercancías. Actualmente, la Posada del Potro puede darnos una idea de cómo eran estos establecimientos hispanomusulmanes.

- En cuanto a las cecas eran factorías para acuñar moneda, mientras que el Tiraz era una fábrica de tejidos de lujo creada por el emir Abd al-Rahman I

- Numerosos fueron también los edificios de función higiénico-sanitaria. En época de Almanzor se contabilizaban más de seiscientos baños (o hamman), donde se atendían la higiene corporal y la purificación. 

- Existían también los maristanes u hospitales, e incluso se creó uno específico dedicado a la lepra. 

- Por último, debemos mencionar a los cementerios o raudas, situados extramuros de la ciudad.  Además de la rauda real existieron otras para el resto de habitantes, a veces, como la judía de la Puerta de los Leones, destinadas a los que profesaban otro credo religioso.

Entre los edificios públicos se encontraban la casa de correos, la casa de rehenes y la casa de la limosna, además de recintos al aire libre como la musara, para desfiles militares, y la musalla, lugar para las procesiones que contaba con un oratorio también al aire libre.

La ciudad, además del caserío, contaba con una serie de infraestructuras u obras públicas para su defensa, abastecimiento y comunicación. 

- También existía un foso con un perímetro de veintiún kilómetros que la  protegía con todos sus arrabales. 

Varios acueductos procedentes de la sierra la abastecían de agua. Y los puentes salvaban los ríos o arroyos, como el puente sobre el Guadalquivir o el de los Nogales hacia Medina Azahara.

 Numerosos caminos (al-rasif) comunicaban la capital con todos sus dominios. Entre ellos destacan el propiamente llamado al-Rasif (Arrecife) que transcurría en dirección este-oeste entre la orilla derecha del Guadalquivir y la medina. 





- EL PUENTE

Qurtuba es una ciudad puente, y sin este elemento no se podría entender la ciudad. Aunque de origen romano, su funcionalidad persiste,
En él podemos encontrar varioos elementos. Torre Calahorra, la Noria, y al fondo la alhama y el alcázar.


 

- Puerta  Calahorra


- NORIA ALBOLAFIA


- MURALLAS . TORRES Y PUERTAS


La ciudad se presenta amurallada. Responde a diferentes epocas o etapas. En ella hoy podemos distinguir varios elementos

La mayoría de las puertas de su alcázar alcanzan el interior de la ciudad por varios lados. Dos puertas de la ciudad, están abiertas en la misma muralla de la medina sobre el camino que lleva desde al-Rusãfa al río.Córdoba tiene siete Puertas de hierro.





  

Murallas del Alcázar Viejo de Córdoba


Muralla de la Huerta del Alcázar. La muralla se construye siendo alcalde mayor de Córdoba Don Lope Gutiérrez a finales del siglo XIV y comienzos del XV, como ampliación del recinto defensivo de la ciudad por el lado sur.
 Su vértice suroeste quedó afectado por las obras de 1953 al elevar la rasante de la Avenida del Alcázar para alcanzar la cota del nuevo puente de San Rafael. Pero se conserva un lienzo de tapial de unos 410 m de longitud, con seis torres entre las que destaca la situada en las proximidades del puente, de planta octogonal. Las otras torres tienen base rectangular con un lado semicircular. Las torres mayores son de sillería. Los lienzos son de tapial, como las torres semicilíndricas, con su base posiblemente sobre la muralla califal. Desde los años 60 del siglo XX hay habilitado un paseo bajo de tierra que forma parte de las defensas fluviales y que permite visitar la muralla, las torres y el Puente de la Puerta de los Sacos

En la reciente construcción de la Biblioteca de los jardines los patos se ha encontrado un muro califal que será integrado en la futura la biblioteca. Un muro de entre los siglos X y XI, de 17 metros de longitud por 0,70 de anchura y una altura de 1,35.

- TORRES

  

La muralla en San Basilio

25839_indice.JPG (1175×789)


En San Basilio  hay una escultura que representa a Ibn Hazm, mejor exponente del cénit intelectual alcanzado en al-Andalus durante el siglo XI. Su inagotable erudición le llevó a unas cotas inalcanzables al dominar distintas disciplinas y dejar más de un centenar de obras. En El Collar de la Paloma, uno de los más completos tratados sobre el amor y los amantes escrito en la Edad Media, Hazm relata una bella historia que transcurrió por estas inmediaciones. Su monumento fue erigido en el año 1963 con motivo del noveno centenario de su muerte.



La ronda de Marrubial presenta otra muralla

  
Se trata de uno de los lienzos de muralla integrados a núcleo urbano «más importantes de España», por sus 400 metros de largo, con 21 lienzos y 13 torres de seis metros de altura.
- MEZQUITA-ALHAMA

El edificio más destacable es la Mezquita Aljama, iniciada en el 786 por el emir Abd al-Rhaman I sobre el solar de la anterior basílica de San Vicente visigoda, derruida para este fin tras ser adquirida a los cristianos. El edificio sufriría diversas ampliaciones en los dos siglos siguientes hasta convertirse en uno de los templos más grandes del mundo

Su singularidad artística y arquitectónica, sino también el carácter simbólico del edificio como ejemplo del paradigma en el que Córdoba siempre ha querido sentirse identificada: la concordia entre creencias y civilizaciones.




File:Mezquita de Córdoba desde el aire (Córdoba, España).jpg


PARA SABER MAS, VER:


- ALCÁZAR

Tras la conquista musulmana, las autoridades se apropian de las instalaciones palatinas de época tardoantigua, ubicadas en el sector suroccidental de Córdoba, momento a partir del cual el alcázar se convierte en la sede principal del poder civil omeya y se inicia un secular proceso de reocupación y de permanente acondicionamiento y monumentalización de las estructuras del edificio áulico. Tras el colapso del califato omeya, se mantiene la ocupación del lugar hasta el final de la Edad Media, aunque experimentando intensas transformaciones. 


El alcázar andalusí, también llamado alcázar califal o alcázar omeya, fue una fortaleza situada en Córdoba (España) de la cual solo quedan algunos restos, incluyendo los baños califales convertidos en museo. El término alcázar andalusí ha venido a sustituir al tradicional de alcázar califal ya que éste fue la sede del gobierno de Al-Ándalus desde la llegada de los musulmanes en el siglo VIII hasta la conquista cristiana, en 1236. Dicho término hace referencia a una serie de construcciones heterogéneas que iban desde las dependencias privadas de emires y califas y sus allegados a las áreas destinadas al servicio, pasando por los diferentes despachos oficiales desde dónde se gobernaba al-Ándalus, todas ellas rodeadas por una muralla que rodeaba una extensión de 39.000 m2. 




Pese a la construcción de la ciudad palatina de Medina Azahara, el alcázar no perdió su protagonismo dentro de la corte. Así nos lo indica las obras que Abderramán III realizó, como la construcción de una casita anexa a la muralla dónde guarda varios leones que, a decir de las fuentes, eran utilizados para torturar a los presos. También construyó nuevas canalizaciones de agua y el Dar al-Rawda o Casa del Jardín.1 Por su nombre, posiblemente se situara junto a al-Rawda, el jardín dónde se localizaba, además, el cementerio real. 



Tras la conquista cristiana, el edificio perdió su función como centro de poder político para convertirse en centro religioso con la construcción del palacio episcopal, aprovechando restos de la muralla del alcázar que hoy pueden verse integrados en la fachada del propio palacio, así como en parte del palacio de Congresos. Igualmente, en un pequeño patio al que se accede desde el patio principal de dicho palacio puede verse uno de los torreones que protegían el lienzo norte del alcázar.

Junto a estos restos, lo único que se conserva del alcázar son unos baños, los llamados baños califales, situados en el Campo Santo de los Mártires.- LOS  BAÑOS

 
Cerca,en el Campo Santo de los Mártires. Unas desproporcionadas manos de bronce cobijadas por un templete de mármol se anclan en un pilar. Nos encontramos ante el monumento de los amantes,Ibn Zaydun y la princesa Wallada

 Baños califales


 Baños Alcázar, sala fria, almohade


Baños c/ Velázquez Bosco


 
Vista de los lavatorios andalusíes (Hotel Conquistador)

Los restos de unos baños andalusíes del siglo XII (calle Cara), una figura desnuda a modo de alegoría del agua se apoya sobre una pequeña columna. En ella hay versos de Ibn Shuhayd que describen las sensaciones que el cliente experimentaba cuando entraba a estos establecimientos. Muy pocos saben que este autor escribió, además, uno de los primeros tratados de magia para ilusionistas de la Edad Media.

Escultura con versos de Ibn Shuhayd
 
  - FUENTES


Escultura de bronce de la época del Califato de Córdoba, sobre la mitad del s.X , la cual fue encontrada en Medina Azahara pasando posteriormente al Monasterio de San Jerónimo.

Es una figua zooforma (que tiene forma de animal) que seguramente servía de surtidor de fuente adornando los jardines de Media Azahara. La escultura descansa sobre una peana y debajo de la peana un tubo por donde entraría el agua y tras pasar por el cuerpo , saldría por la boca.



Escultura de época califal (s. X) con forma estereotipada de pequeño elefante

 

Brocales de Pozo en el Museo arqueológico Córdoba


- MEDINA AZAHARA

A poniente

En el siglo X asistimos a la creación de una nueva ciudad, llamada a ser capital y sede del poder político omeya. Abd al-Rhaman III decide construir la ciudad palatina de Madinat al-Zahra (La Ciudad   Resplandeciente), según la leyenda por motivos amorosos pero en realidad por razones estrictamente políticas y de prestigio personal, pues se trataba de realzar su recién adquirida dignidad de califa, al tiempo que imitaba y rivalizaba con los califas orientales de Bagdad y El Cairo. Las obras se iniciaron en el año 936 y para ellas se trajeron materiales ricos incluso desde otros países. Su diseño resulta sorprendente frente a la idea difundida del urbanismo islámico como laberíntico. A unos 5 kilómetros de Córdoba en dirección oeste y a los pies de Sierra Morena, se delimita un rectángulo amurallado, un tanto irregular en su lado norte para adaptarse a la topografía, que tiene casi 1.800 metros de este a oeste y 800 de norte a sur. Su trazado interior es rectilíneo y está bien abastecido por acueductos procedentes de la sierra. En el centro de su lado norte, con planta cuadrada y amurallamiento propio, se levanta el alcázar, sede de la corte y residencia del califa y los altos cargos del gobierno




PARA SABER MÁS, VER:


MEDINA AZAHIRA
A levante

Esta zona está señalada por los eruditos, como la que contenía, a demás de los campamentos militares árabes, y también la desconocida Medina Azahira, de la cual no queda rastro alguno, sólo leyenda y elucubraciones. Así como algún que otro sillar aislado que se referencia como de algún palacio de Almanzor, sin estar garantizada su procedencia. Arjona Castro, Castejón y otros han escrito sobre el sector, que los árabes llamaban "Du-l-Naharain", o entre dos ríos, Pedroches  y Rabanales.


El misterio del emplazamiento de al-Zahira.

Según fuentes históricas, debía de estar cerca del Guadalquivir y del camino a Toledo, cruzando Sierra Morena. El emplazamiento de al-Zahira según las fuentes históricas. Así Ibn Hazm en su obra el Collar de la Paloma dice" Sólo por verlo, las calles se despoblaban de transeúntes, pues todos se encaminaban adrede a cruzar frente a la puerta de su casa, por la vía que arrancando del Arroyo Chico en la parte saliente de Córdoba, pasaba por nuestra puerta, e iba a parar al callejón que llevaba al Alcázar de al-Zahira". La vía descrita no es otra que el viejo camino de Rabanales, la antigua Vía Augusta. Todos coinciden en señalar en que al-Zahira estaba cerca de ar-Ramla (La Rambla) zona que estaba a continuación del" labular" termino este traducido por Arenar , que era uno de los arrabales del lado (Sranib) oriental de Córdoba, cercano al río; parte de cuyos restos fueron descubiertos se edificó el barrio de la Fuensanta" pero que llegaban por lo menos hasta al cortijo del Arenal


- ARRABALES ISLÁMICOS

Córdoba capital de una provincia romana, ciudad importante bajo los visigodos, capital de un imperio islámico y centro de primer orden bajomedieva y con el añadido de que durante el periodo de mayor esplendor triplicó la extensión de su perímetro actual.
Eso significa que no solo bajo el subsuelo de su centro histórico actual, sino sobre todo en los espacios no urbanizados de su hinterland se encuentra restos de una ciudad fabulosa diez siglos atrás, barrios enteros con sus calles, sus mezquitas, sus fuentes públicas, sus cementerios.

 Toda una enorme estructura urbana altomedieval islámica ubicada al norte, al sur, al este y al oeste de la ciudad, perfectamente rescatable mediante excavaciones intensivas sistemáticas, que puestas en valor, hubieran convertido a esta ciudad en el parque arqueológico más grande de Europa y en el que hubieran convivido, además, con un poblado ibérico, con almunias árabes, villas romanas, basílicas paleocristianas e iglesias visigodas si la racionalidad y la planificación estructural hubiera cabido en la mente de los políticos y los sectores económicos más dinámicos de esta ciudad en un momento en que aún se estaba a tiempo de salvarlos. Un foco de atracción turística universal con el que no hubieran podido competir las ciudades andaluzas hermanas, a las que hubiera beneficiado también tangencialmente, una enorme bolsa de petróleo en bruto que fue directamente arrojado a la alcantarilla de la historia por la desidia, la estupidez, la corrupción y los intereses inconfesables de un puñado de gestores y espabilados con nombres y apellidos que sin embargo reclaman la paternidad del supuesto progreso de este poblachón cada vez más pobre y apartado de los circuitos del bienestar económico.

 El enorme crecimiento experimentado por la entonces Qurtuba durante el siglo X, fundamentalmente durante el reinado de Abd al-Rahman III, fue consecuencia directa de una serie de factores políticos y sociales enmarcados en un momento de importantes cambios y proyectos por parte de la clase dirigente. Estos aspectos hacen que la ciudad y sus habitantes se multipliquen a gran velocidad, haciéndose necesaria la creación de nuevas zonas para residir
En la secuencia estratigráfica encontrada en la Biblioteca del Estado encontramos un muro de época ,
un muro de época califal. La secuencia prosigue en el periodo califal, con un arrabal que también "tiene un estado de conservación bastante deficiente, por lo que interpretar las estructuras encontradas resulta complicado", y que cubre "parte del solar". En época califal, en el siglo X, con la explosión urbanística del califato la ciudad se desborda y surgen arrabales alrededor de toda ella

Restos aflorados en las obras de la Biblioteca del Estado en Córdoba, abc.ES
 

                        -   Arrabales orientales

Hallados en Córdoba los restos de un arrabal islámico del siglo X


Las obras de urbanización de la avenida de Libia de Córdoba han dejado al descubierto un arrabal islámico del siglo X. Los restos encontrados en el barrio de Cañero de la que fuera capital de Al-Andalus, sin embargo, no serán conservados debido a su mal estado y a su escasa relevancia histórica, al no aportar nuevos datos significativos.


Los arrabales orientales de la ciudad, de los que existe escasa documentación hasta la fecha, estaban poblados por gente del pueblo mientras la zona de Poniente albergaba a la parte más noble de la sociedad, lo que se observa en los materiales y en la estructura de las casas, así como en los enterramientos.


Los arqueólogos seleccionarán parte de los restos humanos hallados en la necrópolis para estudiarlos desde un punto de vista antropológico, con el fin de abundar en la forma de vida, las enfermedades y otros factores de índole sociológico en relación a los habitantes de esta parte de la antigua Qurtuba.


En relación a la necrópolis hallada, Mayte Casal, arqueóloga e investigadora de la Universidad de Córdoba, indicó a Diario Córdoba que "se conocen por los textos literarios hasta un total de 21 maqibir o cementerios andalusíes en Córdoba que, generalmente, se ubicaban en espacios reservados para ello en las zonas de expansión de la ciudad y en directa relación con los arrabales".


En la mayoría de los casos, "el cadáver se sitúa en la fosa desprovisto de ataúd, con un sudario, orientado en ángulo recto con la qibla de la Meca, en el caso de Al-Andalus eje NE-SO", tal y como se observa en los enterramientos hallados en el barrio cordobés de Cañero.


Sólo se ha descubierto una mínima parte de la necrópolis existente que data del siglo X y que está situada junto a un arrabal de la misma fecha con una reforma almohade del siglo XII. El arqueólogo responsable de la excavación, Francisco Peña, aseguró que "los restos hallados son importantes, no tanto por el tipo de arrabal o enterramiento, que es similar a otros de la época, sino porque los arrabales de la zona oriental de Córdoba estaban muy poco documentados hasta la fecha".

 

- Arrabal en Avd. Ollerías

El horno de alfarero descubierto durante las obras en San Cayetano. | Madero Cubero 
El horno de alfarero descubierto durante las obras en San Cayetano. | Madero Cubero

La promoción “El Mirador de San Cayetano”, se han encontrado los restos arqueológicos,

entre los años 2003 y 2006  Ha permitido la documentación, conservación y, en determinados casos, puesta en valor de numerosos vestigios arqueológicos que abarcan un arco cronológico desde la época romana hasta el siglo XIV principalmente.

 Esta zona se utilizó como lugar de enterramiento durante el período romano (I a.C. - II d.C.), constatándose la existencia de al menos seis recintos funerarios. Durante el proceso de excavación se exhumaron alrededor de 30 cuerpos y se extrajeron para su conservación restos pertenecientes a un recinto funerario, así como dos hitos con inscripciones del siglo I d.C.


 De la época tardoislámica (XI-XII) se ha documentado un extenso arrabal, enterramientos y una mezquita, de la que se conserva el sahn o patio y elalminar de la  misma, conservada junto con una muestra significativa del arrabal, en el extremo sureste de la manzana principal del área.

La construcción del arrabal está directamente relacionada con la producción de cerámica, no en vano se encontraron numerosos hornos de variada tipología. Muestra de ello es el horno de barras de notables dimensiones, de cámara de cocción circular presenta una cámara de combustión rectangular orientada al sureste.

Las toberas o chimeneas del horno quedan perfectamente integradas en los muros perimetrales. Algunas de las viviendas del arrabal aún conservaban parte de las paredes decoradas. Ya en el siglo XIV, tras el abandono del arrabal islámico, se continuaron construyendo hornos para la fabricación de material cerámico hasta el siglo XIX.

Este sector urbano de la ciudad es conocido popularmente como Las Ollerías, debido a la importante tradición alfarera. Los vestigios arqueológicos de mayor relevancia de cada época han sido conservados bien in situ, en la misma ubicación de su hallazgo, o in loco, procediéndose a su traslado.

Así pues, las pinturas murales de entidad halladas en las estancias de las viviendas tardoislámicas se limpiaron y consolidaron para su posterior extracción y almacenaje. La totalidad de los enterramientos, ajuares funerarios y una variada selección cerámica se ha inventariado y clasificado.
También se extrajo para su conservación en el Museo Arqueológico de Córdoba una tumba realizada con sillares, así como parte de la fachada perteneciente a un recinto funerario de época altoimperial (s. I d.C.) De época tardoislámica se consolidó y extrajo un horno de barras excavado sobre las arcillas rojas romanas que actualmente se halla integrado en los jardines de la nueva urbanización.
El horno muestra dos partes diferenciadas que lo hacen peculiar: una cámara de sección circular y una cámara de fuego, anexa a la primera y de tendencia rectangular, sin emparrillado intermedio y con idéntico acceso para ambas desde la zona superior de la cámara de combustión.
La altura interior total conservada es de 1,75 metros. Se han conservado aproximadamente 400 metros cuadrados de arrabal islámico, cubriéndose adecuadamente de cara a su posible puesta en valor en el futuro. Mientras que la zona de la mezquita sí se ha puesto en valor tras su restauración, habilitando para ello un local en la calle San Juan de la Cruz donde se puede apreciar la cimentación del alminar de planta cuadrada a base de sillares de piedra calcarenita.
A continuación se halla el sahn o patio, que presenta un pavimento realizado con una técnica mixta de sillares dispuestos en horizontal con esquistos y piedra violácea, similar al esquema utilizado en las calles de Medina Azahara.




libertaddigital.com.2009-06-16.LD (Agencias)

- Arrabales islámicos  en la Ronda Oeste de Córdoba



Arrabales islámicos destruidos en la Ronda Oeste de Córdoba (de CAMACHO et al, 2004)

Tras excavarse los terrenos de la Ronda Oeste de Córdoba (, un enorme corredor de más de siete km de doscientos metros de anchura donde los restos abarcaban absolutamente toda la superficie excavada, los testimonios de nuestro pasado que se hallaron en el PP-O7 han quedado casi completamente destruidos. Y tras comprobar todo cuanto allí apareció: ¿no se debería haber planificado la excavación y protección de todo lo que, en el perímetro de esta ronda , iba a aparecer al socaire de las nuevas edificaciones privadas puestas en marcha?,






  



  
  
    
 
  

 

PARA SABER MÁS, VER:


 El arrabal de Saqunda.

 Amplía extensión suburbana (Láms. 1 y 2) situada en el margen izquierdo del Guadalquivir, donde se construyen en la actualidad tanto el C4 (Centro Cordobés de Creación Contemporánea) como el Palacio de Congresos. 
La excavaciones arqueológicas fueron realizadas por miembros del Convenio GMU-UCO durante diversas fases en los años 2001 y 2002 y 2005 (CASAL, 2008, 109), siendo la más extensa la primera. En total, entre las tres parcelas de terreno excavadas, se excavó una superficie arqueológica cercana a las 5has 


La importancia de estas excavaciones radica en la localización y extensa excavación del primer arrabal de la Córdoba islámica (Láms. 3 y 4), de época emiral, y cuya cronología se fija entre los años 750 y 811 (Casal, 2008, 132). Organizado conforme a una trama irregular de calles, ensanches y plazas, destaca por su estado de conservación (teniendo en cuenta las modestas técnicas de construcción empleadas) y por la variada riqueza del material arqueológico recuperado en las excavaciones.







CEMENTERIO

Hallado el cementerio musulmán de la medina de Córdoba cerca de la Calahorra

Se han descubierto 150 complejos funerarios y han sido excavados 240 esqueletos humanos

NoticiasEl cementerio musulmán de la medina de Córdoba, que fue utilizado desde el emirato hasta la llegada de los cristianos (IX al XIII) ha sido descubierto en unas excavaciones arqueológicas previas a la construcción en un solar en la Plaza de Santa Teresa.


La peculiaridad de esta necrópolis islámica es que se asienta sobre los restos de un populoso arrabal emiral, Sacunda, del siglo IX, habiendo encontrado los arqueólogos vestigios de aquellas construcciones.


"Se han descubierto hasta cuatro niveles de enterramientos hasta una profundidad de 3,5 metros. La peculiaridad de esta necrópolis es cómo se superponen los enterramientos con las construcciones del propio arrabal de la época del emirato. Es el único cementerio musulmán a la orilla izquierda del Guadalquivir en el que existe continuidad respecto al uso del suelo, de urbanístico a religioso", explica el arqueólogo responsable de la excavación, Manuel Morales.


 



Estructuras arqueológicas  y  y una Necrópolis  se asienta sobre los restos del arrabal emiral de Sacunda (siglo IX)


COMPLEJOS FUNERARIOS


Hasta el momento, tras siete meses de excavaciones, se han encontrado en los 300 metros cuadrados del solar que están siendo estudiados un total de 150 complejos funerarios y 240 esqueletos humanos.


Según Manuel Morales, existían indicios de que podía existir una necrópolis en esta zona y además se cuenta con los escritos de la época que narran cómo Alhaken I prohibió tras la revuelta del arrabal de Sacunda en el 818 de nuestra era volver a edificar en esta zona de Córdoba.


"En el 818 se encontraba en lo que es hoy la zona de la torre de la Calahorra y la plaza de Santa Teresa uno de los arrabales, barrios fuera de las murallas, más populosos de la ciudad, puesto que aquí se celebraba el zoco y era habitado por mercaderes y artesanos. En ese año, Alhaken I subió los impuestos y provocó con la medida una fuerte revuelta que concluyó con la decisión del emir de que se destruyera el arrabal y de que no se produjeran más asentamientos de población en este lugar. Desde ese momento, el suelo es utilizado como cementerio hasta la entrada de los cristianos", afirma el arqueólogo.


Tras la orden de Alhaken I sólo se ubicaría en la zona una leprosería de la concubina de Alhaken I y posteriormente varias almunias. También se han encontrado restos de un cortijo del siglo XVIII.


Los primeros restos del cementerio se han hallado a dos metros de profundidad del nivel actual del suelo. Esta necrópolis estaba destinada a los habitantes de la medina de Córdoba, es decir los musulmanes que vivían desde San Basilio a la calle la Feria desde el siglo IX hasta principios del XIII
18/1/05 .- Diario de Córdoba/ P. Lara

Arrabal de Poniente


La destrucción sistemática de los arrabales califales occidentales , desde Gran Vía Parque hasta el Hospital Reina Sofía o su abandono, caso de la mezquita de El Fontanar, doloso con la esperanza de que su olvido les permita construir más pisos sobre sus restos, impidieron la creación de un Parque Arqueológico 


http://cordoba.cnt.es/arqueo/wp-content/uploads/2010/01/poniente.jpg



arrabales



Arrabales islámicos destruidos en las excavaciones del Convenio GMU-UCO en Poniente (de CÁNOVAS Y MORENO, 2004)




Restos arqueológicos destruidos en las excavaciones delk Convenio GMU-UCO en la sede de Emacsa, Empresa Municipal de Aguas (de CÁNOVAS Y SÁNCHEZ, 2004)

Otras intervenciones, menos prolongadas aunque de no menor envergadura, se han desarrollado en el marco de este Convenio GMU-UCO. Entre ellas destacan, por ejemplo, las excavaciones en los arrabales islámicos Occidentales (Excavaciones del Hospital Reina Sofía y viales del Plan Parcial 07). Y sobre todo, la excavación por parte

de la GMU (CÁNOVAS y MORENO, 2004) de una parte de arrabal (extendido con mayor amplitud en la superficie del PP 07) en las Piscinas Públicas del Poniente (Láms. 8 y 9).
Su falta de publicación global y su completa destrucción son buena prueba de este modelo de arqueología. Las fotos de cuanto se ha recuperado, que reproducimos, son bien ilustrativas.
Y el mismo caso tenemos (CÁNOVAS y SÁNCHEZ MADRID, 2004) para la excavación en la sede de la empresa municipal de aguas (Lám. 10). La responsabilidad en esta tremenda destrucción que tiene el Servicio Municipal de Arqueología, y la subsidiaria del Área de Arqueología de la UCO, teniendo como se tiene el control, y la protección de todo cuanto se excava en el mercado libre, desarrollado bajo la co-supervisión, co-inspección y co-planificación del Jefe del Servicio Municipal de Arqueología de la Gerencia Municipal de Urbanismo (coparticipando en competencias con la Junta de Andalucía), es total.


 Arrabales islámicos destruidos en la Ronda Oeste de Córdoba (de CAMACHO et al, 2004)

En el Polígono de Poniente, situado al Oeste de la actual Plaza de Toros, donde se ubica Zococordoba, se han excavado unas 35 hectáreas de arrabales con sus viviendas, calles y plazas y si consideramos que en cada vivienda vivían 5 miembros de una familia resulta que nada más que en la zona de las 35 hectáreas del Polígono de Poniente habrían vivido unas 10.000 personas, calculando que hubiera unas 50 viviendas por hectárea, cifra menor que la que da L. Torres Balbás para los recintos amurallados, de Málaga (37,5 hectáreas = 15.000 habitantes)^^. Considerando una similar población para cada arrabal de los siete arrabales occidentales que los escritores árabes designan como al-rabad al-Garbi, podrían arrojar una población de cerca de 100.000 habitantes en toda la zona que abarca desde la barriada del Parque Cruz Conde hasta los aledaños de la Huerta del Cañito de María Ruiz (Dar al-NãUra ).

  Si Córdoba gozase de un nuevo modelo de gestión arqueológica algo debería haber cambiado en esta ciudad desde su aplicación. Un vistazo rápido a cuanto ha sucedido en el Plan Parcial 07, es decir, en las 360 has de arrabales occidentales (únicos en Europa), debería bastar para calibrar cuán poco han cambiado las cosas en Córdoba.
Tras excavarse los terrenos de la Ronda Oeste de Córdoba (Láms. 11-13), un enorme corredor de más de siete km de doscientos metros de anchura donde los restos abarcaban absolutamente toda la superficie excavada, los testimonios de nuestro pasado que se hallaron en el PP-O7 han quedado casi completamente destruidos. Y tras comprobar todo cuanto allí apareció: ¿no se debería haber planificado la excavación y protección de todo lo que, en el perímetro de esta ronda (Lám. 14), iba a aparecer al socaire de las nuevas edificaciones privadas puestas en marcha?
Sin embargo, con la participación de la GMU y de los técnicos contratados por la Universidad, tanto en la planificación como en la documentación y evaluación de todo lo que aparecía en este enorme sector, hemos asistido a una de las mayores destrucciones de patrimonio arqueológico acometidas en Europa: más de 350has.
Muy por encima de Cercadilla , con sus 8 has (aquello de lo que se quería huir). Basten las imágenes que reproducimos de cuanto apareció en la Ronda y cuanto fue destruido en el PP07 para valorar cómo el Convenio GMU-UCO, bajo la máxima responsabilidad de la Junta de Andalucía, es partícipe (por acción u omisión) de esta mala gestión (más bien no gestión).


 Arrabales islámicos destruidos en la Ronda Oeste de Córdona (de CAMACHO et al, 2004)


Arrabales islámicos destruidos en la Ronda Oeste de Córdoba (de CAMACHO et al, 2004)
 




Ampliación del Hospital Reina Sofía (Instituto de Investigación Biomédica Maimónides):
Por ahora se han llevado a cabo las catas arqueológicas y, como era de esperar, han surgido restos que los arqueólogos deberán analizar y determinar si deben ser o no conservados. (yo personalmente los conservaría haciendo de la planta baja un auténtico museo arqueológico sobre la cultura árabe, promotora de la investigación médica en nuestra ciudad).






- CAMINOS Y PUENTES


PUENTE CALIFAL LOS ARENALES. SIGLO X. (CÓRDOBA)


Sobre el río Guadiato, aparece la imponente estampa del Puente Califal sobre este río. Construido de grandes sillares, que a pesar de su estado ruinoso, constituye uno de los exponentes más destacados, a la vez que desconocidos, de la arquitectura islámica Cordobesa. Considerado monumento Histórico Nacional, en la actualidad se encuentra abandonado a su suerte, y su conservación es casi milagrosa.



   LOS HOMBRES. VIDA COTIDIANA

Pero las ciudades no las hacen solo sus edificios, sino la actividad cotidiana de sus gentes y las relaciones que entre ellas se establecen. Naturalmente la gran mayoría de habitantes de Córdoba eran gentes humildes, dedicadas al trabajo en la agricultura o la artesanía, con el preceptivo descanso de los viernes. Hablar de su forma de vida merece, como mínimo, un artículo propio, por lo que en esta ocasión nos limitaremos a trazar un breve esbozo de algunos personajes destacados, influyentes o significativos. Los hay de varios siglos, de varias ocupaciones, de varias religiones: monarcas y médicos, musulmanes y judíos; también podríamos haber incluido algún cristiano, pero hemos tratado de no extendernos demasiado al tiempo que realizar una selección lo más variada y demostrativa posible.

CASA ALMOHADE

Casas almohades en el huerto del Palacio de Orive

Ibn Hazm, Ibn Shuhayd o Ibn Zaydun son nombres de célebres poetas que pueden resultar desconocidos para gran parte de los lectores españoles. Sin embargo, en cualquier país árabe sus versos y su onomástica se sienten como propios. Córdoba los vio nacer cuando elcalifato omeya empezaba a languidecer. Diez siglos después fueron inmortalizados con efigies en puntos emblemáticos de la ciudad. 

Abd al-Rahman I, el primer emir
Vivió en el siglo VIII. Era nieto del último califa omeya, el que consiguió sobrevivir a la matanza de su familia a manos de los abasíes. Tras años huyendo de sus perseguidores, atravesó el norte de África y consiguió llegar a las costas de al-Andalus, donde contaba con partidarios. Junto a ellos derrotó al wali o gobernador abasí y de este modo pudo proclamarse emir independiente del califato abasí en el año 756. Es por tanto el primer emir y fundador de la dinastía omeya cordobesa. Fue llamado “El Emigrado” y también “el Sacre Omeya”. Inició la Mezquita de Córdoba y levantó la almunia de al-Rusafa. Ibn Idhari nos ha legado este retrato de él: “Era alto, rubio, tuerto, de mejillas enjutas y tenía un lunar en el rostro; llevaba los cabellos esparcidos en dos tirabuzones…Tuvo once hijos varones y nueve hijas”.

Ziryab, el músico

Este nombre es un apodo que significa mirlo o pájaro negro. Nació en Bagdad y se dedicó a la música, pero los celos profesionales de su maestro le empujaron a emigrar. Abd al-Rahman II lo llamó a su corte, donde su influencia, no solo en el campo de la música, resultó enorme. Introdujo la quinta cuerda en el laúd e impuso el plectro de garra de águila en lugar del habitual de madera. Prácticamente se convirtió en el árbitro de la elegancia, una especie de Petronio, de la Córdoba del siglo IX. Introdujo el ajedrez (que después se extendería por el occidente cristiano), las copas de cristal en sustitución de las metálicas, el orden en que se debían servir los platos…e incluso llevó a la mesa los hoy considerados exquisitos espárragos trigueros. Aunque fueron muchas más sus curiosas aportaciones.

Abenbaxir, el juez

Su nombre en árabe es Muhamed ben Baxir. Nacido en Beja, actualmente en Portugal, este juez estudió en Córdoba en el siglo IX. Fue recomendado por un enemigo para ocupar la plaza de un importante juez recién fallecido. El emir al-Hakam I lo mandó llamar, cita a la que acudió puntualmente, no sin antes hacer un alto en Almodóvar para pedirle consejo a un amigo eremita con respecto a si debía aceptar el cargo. Su amigo le hizo tres preguntas cuyas respuestas ponían de manifiesto su integridad, por lo que el eremita le aconsejó que aceptase. Fue uno de los mejores jueces de al-Andalus. Pronunció una sentencia contra el propio emir, negándole el derecho sobre los molinos del puente. Al-Hakam I no solo no tomó represalias contra él, sino que agradeció la imparcialidad de su sentencia.

El primer califa: Abd al-Rahman III

Apodado al-Nasir (el Victorioso) fue elegido sucesor por su abuelo, este personaje, duro y sensible a la vez, se proclamó califa en el año 929. Llevó al-Andalus a la cumbre de su esplendor en todos los sentidos. Construyó un nuevo alminar para la Mezquita y mandó levantar Medina Azahara, donde trasladó la corte. Llegó a tener 3.500 esposas y se vio obligado a ejecutar a uno de sus hijos. Declaró que a pesar del poder de que había gozado, solo había sido feliz catorce días a lo largo de toda su vida. Ibn Idhari lo muestra así: “Tenía la piel blanca y los ojos azul oscuro; era de estatura mediana, hermoso de cuerpo y elegante; se teñía de negro”.

Dos médicos: Hasday Ibn Shaprut y al-Gafeqi

Ibn Shaprut vivió en el siglo X y fue un judío que alababa la tolerancia. Llevó a cabo la cura de obesidad de Sancho I el Craso, rey de Castilla que se trasladó hasta Córdoba para someterse a su tratamiento durante el reinado de Abd al-Rahman III. Entre otros méritos cuenta el de haber traducido del griego al árabe el importante tratado de medicina de Dioscórides.
Al-Gafeqi vivió dos siglos después, era árabe de familia oriunda de Belalcázar. Destacó como oculista, siendo experto en operar de cataratas. Escribió una obra titulada Guía del oculista, cuyo manuscrito se conserva en la Biblioteca del Real Monasterio del Escorial. Fue también buen farmacéutico y se discute si fue el inventor de las gafas, nombre que puede derivar del suyo.

- AVERROES (Ibn Rushd). 


- Maimónides

Además de su sabiduría y de ser coetáneos, pues vivieron durante el siglo XII, ambos comparten el hecho de haber sufrido el exilio, siendo uno árabe y el otro judío.


El filósofo  AVERROES , que pertenecía a una familia de destacados juristas musulmanes, nació en Córdoba y murió en Marrakech, aunque su cuerpo fue trasladado hasta la ciudad natal. Sus obras abarcan la teología, la medicina, la astronomía y las ciencias jurídicas, pero donde se convierte en una personalidad destacada es en filosofía porque hizo posible la reentrada en Europa de la cultura clásica.


Moisés ben Rabbi Isaac (Maimónides) nació igualmente en Córdoba, en el seno de una importante familia judía que se consideraba descendiente de David. Gran médico y filósofo, hubo de exiliarse a El  Cairo a causa de la intolerancia de los almohades; allí se convirtió en médico y secretario de Saladino. Destacan sus libros sobre medicina y su obra Guía de perplejos, compendio del saber judío de la época.


EL LEGADO


La importancia de la ciudad es también visible en la toponimia, encontrando localidades en varias provincias españolas cuyo nombre deriva del de nuestra ciudad, como Cordobilla de Lácara (Badajoz) o Cordobilla de Aguilar (Palencia).

Pero el legado de aquella civilización que tuvo Córdoba como centro no está únicamente compuesto de algunos edificios y varios nombres de personajes que han pasado a la historia. Si cabe, lo más importantes de él son una serie de conocimientos, de prácticas y de costumbres que se incorporaron no solo a la vida cotidiana de nuestro país sino que, irradiando desde aquí, pasaron a formar parte de  la de otros muchos.
En este legado podemos distinguir dos grandes grupos: el, digamos, más “material” y el más inmaterial. El primero sería el que todavía es más palpable, más visible, mientras que el segundo resulta el más intangible, el que forma parte de las ideas, del intelecto.
Dentro de ese legado que hemos denominado material encontramos la introducción de nuevos cultivos, como los cítricos, el algodón, el melón, el azafrán, la berenjena, el arroz o la caña de azúcar, que luego los españoles llevamos a América. También se perfeccionaron o introdujeron nuevos sistemas de cultivo y de regadío que han llegado casi hasta nuestros días. Igualmente incorporaron novedades con respecto a los animales, como la introducción de la oveja merina (luego tan trascendente para la economía castellana) o el gusano de seda. Nuestra gastronomía actual sería inimaginable sin el concurso de las aportaciones hispanomusulmanas, porque ellos inventaron los sorbetes o trajeron las albóndigas, el turrón y el mazapán, entre otros. En el campo de la artesanía desarrollaron el trabajo en cuero (cordobanes) o la fabricación de azulejos. Y que decir de instrumentos como el astrolabio sin el que el descubrimiento de América hubiese sido casi imposible.
No menos trascendente fue el legado inmaterial: las aportaciones en las matemáticas, en la lengua y en la literatura, en la medicina o en la filosofía. Es significativo que la palabra álgebra sea de origen árabe, pero mucho más importante es que el desarrollo de las matemáticas hubiera sido imposible sin la incorporación de los números utilizados hoy día, que sustituyeron a los romanos y fueron introducidos por los musulmanes. Son numerosas, más de tres mil, las palabras del español de origen árabe; desde las relacionadas con el agua (acequia, alberca, noria) a las relacionadas con la construcción (albañil) o la topografía (arrecife), incluyendo expresiones tan castizas como “¡ojalá!” (quiera Dios) y “¡olé!”. También la literatura española es deudora de la hispanomusulmana, como lo demuestran las jarchas.
En definitiva, todo un legado sin el que es imposible entender la historia de España y aun la del occidente cristiano.
 webislam.com -  Rafael Jiménez Álvarez -

BIBLIOGRAFÍA

- ALJOXAMI.- Historia de los jueces de Córdoba. Granada, Editoriales Andaluzas Unidas, 1985.
- BAENA ALCÁNTARA, María Dolores.- La Mezquita-Catedral de Córdoba. Córdoba, Francisco Baena, 1986.
- CALVO CAPILLA, Susana.- Urbanismo en la Córdoba islámica. Madrid, Edilupa Ediciones, 2002.
- DE LA FUENTE MARTOS, Miguel.- Guía didáctica para una visita matemática a la Mezquita de Córdoba. Córdoba, Sociedad Andaluza de Educación Matemática “Thales”, 1998.
- FUENTE, María Jesús.- La ciudad castellana medieval. Madrid, Historia 16, 1985.
- GRABAR, Oleg.- La formación del Arte Islámico. Madrid, Cátedra, 2000.
- IBN HAZM DE CÓRDOBA.- El collar de la paloma. Madrid, Alianza, 1985 (5ª ed.).
- LÓPEZ-CUERVO, Serafín.- Medina Az-Zahra. Ingeniería y formas. Madrid, Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo, 1985.
- MARFIL RUIZ, Pedro.- Urbanismo cordobés. En VIGUERA, María Jesús y CASTILLO, C. (coords.) El esplendor de los Omeyas cordobeses. La civilización musulmana de Europa Occidental. Granada, 2001.
- MUÑOZ MOLINA, Antonio.- Córdoba de los omeyas. Barcelona, Planeta, 2001.
- VAQUERIZO GIL, Desiderio (dir.).- Guía Arqueológica de Córdoba. Córdoba, Plurabelle, 2003.
- VV. AA.- Córdoba y su provincia. Córdoba, Caja Provincial de Ahorros, 1988.
- VV. AA.- Textos histórico-geográficos de Córdoba y su provincia. Córdoba, Diputación Provincial, 1988.
Desvelando la Córdoba arqueológica: Qurtuba (Ciclo de conferencias, 2012, tb. en youtube)

 PARA SABER MÁS, VER:

HIS-ESP-MEDIEVAL-al-andalus


5 comentarios:

  1. Muy bonito... Esperemos no volver a vivir como dihmis. Ojo con el islam, ojito que el cuento de las mil y una noches no nos ciegue. Se creen superiores y su obligación es la de islamizar el mundo, extender la sharia y acabar con todo rastro de civilización. Uno a uno no pueden ser buenas personas, amables, buenos vecinos... Pero como colectivo está claro lo que quieren, someternos y acabar con la democracia.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. GRACIAS POR TU INTERÉS. LAS SOSPECHAS, EL MIEDO, LAS VIOLENCIAS NO SON EL MEJOR MODELO EDUCACIONAL. CONOCER Y VALORAR NUESTRO PATRIMONIO CULTURAL, Y EN PARTICULAR ESTA ETAPA, PUEDE SER UN EJEMPLO DE PUESTA EN COMÚN. VIVIR EN COMUNIDAD SUPONE CIERTOS PACTOS, Y LA NORMA O LEY, UNA VÍA NECESARIA.

      Eliminar
    2. Hombre... No tiene absolutamente nada que ver la doctrina malikí, y menos en el contexto andalusí (donde hasta los salvajes Almorávides y Almohades, que eran auténticos integristas incluso para su época, se "relajaron"), con el contexto de la injerencia yanqui y europea en Oriente a favor del wahabismo, de los "valientes muyaidines de Afganistán" que luego llamamos "talibanes" (y también "al-Qaeda", y otras malas hierbas)... Es que eso ni siquiera se puede llamar Islam de verdad.

      Por cierto: para integristas ya estaban los mozárabes del martirio voluntario, que hasta a los emires les traía de cabeza, y no me extraña que de ahí no poca proporción de los sucesivos "chorreos" de mozárabes con las que los monarcas del Norte hacían gran parte de las repoblaciones de sus zonas conquistadas o poco pobladas, como pasó en todo el Cantábrico, Galicia y varias zonas de la hoy mitad Norte de Cataluña.
      Aparte estaban temas económicos o varios otros, como el tema económico en el caso del más que probable origen del nombre "Castilla": la Qastiliya granadina, si no recuerdo mal por donde hoy está Atarfe.

      Conste que "a mí plin" la religión musulmana (y la cristiana, y la judía, y la budista, y todas, ya que soy ateo "por convicción y evolución propias"); pero no pudo ser casualidad que en la Córdoba islámica naciera el Renacimiento Europeo, y además con más de medio milenio de adelanto. ;-)

      Un saludo.

      Eliminar
  2. Hola, quisiera hacer un comentario sobre la imagen de la extensión de Qurtuba.

    Tengo el libro donde aparece esa imagen, "Guía arqueológica de Córdoba", y dice que esa extensión es, no recuerdo si de finales del siglo IX, o de inicios del siglo X, pero en todo caso "alrededor del año 900 (de la era cristiana)".
    Por tanto, no es ésa la extensión alcanzada por Córdoba en el siglo X, sino la extensión con la que empezó el siglo X.

    Por cierto: si, como dicen las crónicas, y como las prospecciones arqueológicas anteriores a cada obra en nuestra ciudad van confirmando hasta los detalles antiguamente tomados por más "exagerados", Qurtuba se extendía desde Rabanales hasta Medina Azahra, teniendo en cuenta la densidad de población que señalas en la zona de "Ciudad Sanitaria" de Córdoba, pues bien podría ser verdad lo de las diez millas de calles de Este a Oeste, por lo que no estaría de más volver a dar por cierta la cifra, incluso teniendo en cuentas las zonas "demográficamente vacías" en aquella urbe que entonces era la "trípolis" de Qurtuba con Medina Azahara y Medina Azahira, de algo más de un millón de habitantes en el "canto del cisne" de Córdoba, entre los años 1000 y 1009, una cifra antes reflejada incluso en los libros de texto del colegio. :-)

    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. GRACIAS A TODOS LOS COMENTARIOS. LA COLABORACIÓN POSIBILITA EL ENRIQUICIMIENTO DEL CONOCIMIENTO.

      Eliminar